Es del conocimiento de todos, que el gobierno no ha podido darnos la seguridad que merecemos, y aún así, algunos seguimos confiando en las instituciones, como base de un “estado de derecho”, y este no ha hecho otra cosa que manifestarnos que la población vale para un carajo, que la seguridad está supeditada a muchos intereses ajenos al mal llamado “bien común”.
No solicito, no pido, sino exijo que las autoridades velen por mi seguridad, que cumplan el deber que se les ha encomendado



