Divertido video del Cuau.... donde bromea con comentaristas de telerisa....haciendo pasar por gay.... digo me imagino que fue broma....para bajarse un rato la presion
jueves, 10 de junio de 2010
la muerte de Anastacio Hernandez por la guardia fronteriza
Se sube a la red presunto video donde se esta torturando al Joven Mèxicano Anastacio Hernandez momentos antes de ser ejecutado... la neta hasta da coraje ver esta escena o escuchar los gritos.... como para darles unos chingadazos a los de migracion
estan igual que los alemanes en la segunda guerra mundial, muchos son racistas y muchos no, no tenemos que odiar a todos los gringos por el sentir de algunos, sin embargo si debemos dejar de consumir sus productos y que se regrese la gente, que vean que no los necesitamos, el cambio debe ser en nosotros primero, despues se ira dando solo en los demas, pero no hablemos con odio en nuestros corazones, eso nos ensucia el alma.
estan igual que los alemanes en la segunda guerra mundial, muchos son racistas y muchos no, no tenemos que odiar a todos los gringos por el sentir de algunos, sin embargo si debemos dejar de consumir sus productos y que se regrese la gente, que vean que no los necesitamos, el cambio debe ser en nosotros primero, despues se ira dando solo en los demas, pero no hablemos con odio en nuestros corazones, eso nos ensucia el alma.
Las estupideces del Mundial
Cada cuatro años, en caso de que participe México, el jolgorio pambolero se apodera de nosotros. Con tal de no perdernos el Mundial y no fallarle en los apoyos a la Selección recurrimos a una serie de decisiones que jamás tomaríamos en otros momentos de la vida. Algunas efectivas, otras osadas y las que podrían considerarse como normales. Sin embargo, hay unas que resultan estúpidas y ridículas, por no decir inexplicables. Aquí una lista de ejemplos:
1.- Sabiendo que la chaviza estudiantil de la secundaria y la preparatoria están en la parte inicial del rito futbolero, la Secretaría de Educación Pública (SEP) programa una serie de puentes a lo largo del año y no toma en cuenta el Mundial. ¿Por qué hacer exámenes en la Copa del Mundo y no dar esos días de asueto en vez de días festivos tan obsoletos como el Día del Cacahuate o el Día de la Calabaza?
2.- Con bombo y platillo bares y restaurantes anuncian una serie de promociones para hacer sentir a sus clientes como reyes mundialistas. Órale, está bien. La bronca viene cuando uno se da tinta de sus mentadas promociones. “Durante los partidos la cerveza al 2 por 1. Antes y después de los juegos a mitad de precio”. “Por cada gol de México, un tequila gratis. Aplica solamente a partir de cuartos de final y en caso de obtener un triunfo”. Pero esta es una de las mejores: “disfruta el México-Francia amenizado por la voz inigualable de Ameno Richards y su repertorio de boleros”. ¡Háganme el favor!
3.- Los desubicados que piden días de descanso o vacaciones sin haber consultado el calendario mundialista. Creyendo que se han anticipado a todo mundo, planean su itinerario para disfrutar los partidos y ¡oh sorpresa!, cuando se dan cuenta falta una semana para la Copa del Mundo o bien ya pasó.
4.- Los enamorados o arraigados de las tradiciones y costumbres mexicanas que deciden casarse, bautizar al niño o programar la primera comunión en pleno Mundial. Al ver que pocos invitados asisten a la pachanga se ofenden. ¿Realmente quiénes son los ofendidos?
5.- La música utilizada para los festejos. De haber conseguido un triunfo, los mexicanos nos abalanzamos al Ángel u otra plaza que albergue a la marabunta. La cosa se pone fea cuando hay quienes abusando de su poder insisten en poner la canción “México”, de Timbiriche, como el himno de la victoria. Vergonzoso, grosero y retrograda, sin duda.
6.- Los novios y novias que deciden ponerle punto final a una relación en estas fechas. A buena hora se les ocurre darse cuenta de que nomás ya no. Un suplicio es para los amigos y familiares del tronado, pues solamente resulta incómodo. ¡Uy, y si es sensible peor! Ahí anda con la lágrima y la tatema cabizbaja exigiendo auxilio, cuando el riesgo lo corremos los pamboleros. Mi vida ya no vale nada / Sí, qué bueno / Me gana el recuerdo de lo que fue / Ya nos des lata / No nací para amar / Por tu culpa ya no vi el gol. Ya cállate.
Si saben de alguna otra, échenla.
1.- Sabiendo que la chaviza estudiantil de la secundaria y la preparatoria están en la parte inicial del rito futbolero, la Secretaría de Educación Pública (SEP) programa una serie de puentes a lo largo del año y no toma en cuenta el Mundial. ¿Por qué hacer exámenes en la Copa del Mundo y no dar esos días de asueto en vez de días festivos tan obsoletos como el Día del Cacahuate o el Día de la Calabaza?
2.- Con bombo y platillo bares y restaurantes anuncian una serie de promociones para hacer sentir a sus clientes como reyes mundialistas. Órale, está bien. La bronca viene cuando uno se da tinta de sus mentadas promociones. “Durante los partidos la cerveza al 2 por 1. Antes y después de los juegos a mitad de precio”. “Por cada gol de México, un tequila gratis. Aplica solamente a partir de cuartos de final y en caso de obtener un triunfo”. Pero esta es una de las mejores: “disfruta el México-Francia amenizado por la voz inigualable de Ameno Richards y su repertorio de boleros”. ¡Háganme el favor!
3.- Los desubicados que piden días de descanso o vacaciones sin haber consultado el calendario mundialista. Creyendo que se han anticipado a todo mundo, planean su itinerario para disfrutar los partidos y ¡oh sorpresa!, cuando se dan cuenta falta una semana para la Copa del Mundo o bien ya pasó.
4.- Los enamorados o arraigados de las tradiciones y costumbres mexicanas que deciden casarse, bautizar al niño o programar la primera comunión en pleno Mundial. Al ver que pocos invitados asisten a la pachanga se ofenden. ¿Realmente quiénes son los ofendidos?
5.- La música utilizada para los festejos. De haber conseguido un triunfo, los mexicanos nos abalanzamos al Ángel u otra plaza que albergue a la marabunta. La cosa se pone fea cuando hay quienes abusando de su poder insisten en poner la canción “México”, de Timbiriche, como el himno de la victoria. Vergonzoso, grosero y retrograda, sin duda.
6.- Los novios y novias que deciden ponerle punto final a una relación en estas fechas. A buena hora se les ocurre darse cuenta de que nomás ya no. Un suplicio es para los amigos y familiares del tronado, pues solamente resulta incómodo. ¡Uy, y si es sensible peor! Ahí anda con la lágrima y la tatema cabizbaja exigiendo auxilio, cuando el riesgo lo corremos los pamboleros. Mi vida ya no vale nada / Sí, qué bueno / Me gana el recuerdo de lo que fue / Ya nos des lata / No nací para amar / Por tu culpa ya no vi el gol. Ya cállate.
Si saben de alguna otra, échenla.
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